28 abril, 2013

New York

El jueves de la semana pasada fui a Nueva York para ir a una conferencia, la Google Test Automation Conference. Es la misma a la que fui hace unos años en India, pero esta vez fue en Nueva York. Aunque la conferencia estuvo muy bien, esta entrada es para contar cositas de la ciudad, que vi en los cuatro días extra que estuve por allá.

El día que llegué, jueves por la tarde, no hice gran cosa: visité una tienda llamada Manhattan comics (que está en la segunda planta, me hizo gracia lo clandestino que me pareció por eso) y luego cené en un restaurante vegano llamado Blossom. Me gasté un montón de dinero, en parte porque pedí todo lo pedible, pero la comida fue genial. De hecho, fue el único sitio para cenar que visité más de una vez.

Ya el viernes fui a dos tiendas más de cómics (St. Mark's comics y Forbidden Planet), y vi la libreta más chuli que he visto en mi vida, una basada en el cómic «Vader and son». También pedí un té de burbujas en un puesto callejero, porque lo había probado en Oslo y quería saber si era igual en Nueva York (es muy diferente el de Nueva York, que al parecer es el auténtico), tras lo cual me fui a Harlem al museo de jazz. El museo, lamentablemente, es una sola habitación, pero me gustó mucho: tienen unas fotografías muy chulas, una biblioteca con un montón de libros y unos sofás para sentarte y leerlos, y una buena colección de DVDs que puedes ver allí mismo.

Ella Fitzgerald cantando una canción brasileña en un concierto en Estocolmo
Después estuve caminando por todo Harlem, incluida la parte latina (el «Spanish Harlem»). Allí comí en un pequeño café caribeño llamado Sisters Caribbean Cuisine, que también me gustó bastante (comí el Roti con verduras, uno de los pocos platos vegetarianos que tenían). Después de repostar seguí caminando, visitando un par de parques, y luego cogí el metro a Queens para ir a 5ptz, un edificio todo cubierto de graffiti, donde planean crear una especie de colegio de grafiteros. Allí conocí por casualidad a un puertoriqueño que me enseñó un poco de historia de graffiti y de hip-hop (mencionó a Dondi y a Kool Herc, que yo no conocía).

Una de las fachadas de 5 Pointz, en Queens
Después de la paliza de caminar durante todo el día, algo que hice todos los días en realidad, cogí el metro de vuelta deseando llegar al hotel. Pero casualmente me encontré a un grupo de jazz tocando en el metro, y no sólo me tuve que quedar a escucharlos, sino que terminé comprando uno de sus discos :-D

Yaz Band en acción
El sábado fue un poco más tranquilo. Fui a dar una vuelta con uno que también iba a la conferencia. A destacar, fuimos a Chinatown y Little Italy (incluyendo la horrorosa Canal Street, llena de vendedores de tonterías para turistas), y terminamos yendo con unos amigos de él a Brooklyn, donde me comí un par de raciones de pizza espectaculares en un sitio llamado Anna Maria Pizza.

El domingo me fui a Central Park a pasar el día. Antes de llegar, cuando estaba comprando algo para desayunar, me hizo gracia escuchar «Fuck you» de Cee Lo Green... censurada. Bueno, Central Park estuvo muy bien, pero no tuve tiempo ni de ver la mitad. Lo otro que vi ese día fue el museo de historia natural, que está al lado del parque. También muy, muy interesante, pero demasiado grande como para poder verlo entero en un día. La parte de los dinosaurios y la de las ballenas, concretamente, estuvieron muy bien. Después tuve que volver para poder llegar a tiempo al concierto de Hiromi Uehara en el Blue Note, lo que fue un final genial para la semana.

Dinosaurios con cara de pato en el museo de historia natural de Manhattan
El lunes fue el último día antes de la conferencia. Ese día vi la estatua de la libertad por la mañana (parece más pequeña de lo que me imaginaba) y caminé por el puente de Brooklyn, que me gustó mucho. Ese día comí una hamburguesa buenísima, «Popeye», en Crisp: estaba hecha con champiñones portobello, espinacas (cómo no), queso gruyere y una salsa buenísima de ajo. Me hizo gracia porque el fundador de la cadena vino a preguntarme qué tal estaba, porque era el primer día que la servían, y yo fui el primer cliente que la pidió :-D Después de volver temporalmente al hotel visité Highline, un parque que «sobrevuela» la calle, construido al lado de unos antiguos raíles de tren. Al terminar con Highline fui a una tienda de música, Sam Ash, que tenía departamentos de guitarras, percusión, etc. que eran más o menos igual de grandes que muchas tiendas de instrumentos musicales que he visto :-) Como quería comprarme algo de recuerdo pero un platillo era demasiado grande como para llevármelo en el avión, me compré un slide. Y para terminar el día visité Whole Foods, una tienda de comestibles espectacular que conocía sólo de oídas, y que ya me gustaría tener en Oslo (o en Las Palmas, vamos).

Una parte de Highline, el parque sobre las vías de tren elevadas
Como dije, la conferencia estuvo muy bien, pero no visité mucho de la ciudad esos dos días. Lo único digno de mención es que el segundo día nos fuimos de birras a McSorley's, que como pueden ver tiene página de Wikipedia y todo.

El jueves, antes de coger el taxi para el aeropuerto, todavía tuve tiempo de visitar el Empire State Building y el museo de cómics de la sociedad estadounidense de ilustradores.

Vista desde el Empire State Building
El primero estuvo mejor de lo que esperaba: no sólo tiene un ascensor espectacularmente rápido (que cuenta los pisos de diez en diez) y las increíbles vistas, sino que también tiene información sobre cómo se construyó el edificio, que es bastante impresionante en sí mismo. Para muestra, un botón: el edificio se construyó en poco más de un año, ¡y además se terminó un mes antes de lo esperado!

Panorámica tomada desde el Empire State, mirando al sureste
El museo del cómic de la asociación de ilustradores es pequeño pero está bastante bien. Desgraciadamente no tuve tiempo de verlo todo, en parte porque me pegué cerca de una hora viendo (parte de) un documental interesantísimo que estaban proyectando en ese momento sobre la historia de los cómics en Estados Unidos.

Y porque siempre hay algo que ver en Nueva York, algo me llamó la atención cuando ya estaba en el taxi camino del aeropuerto: un camión con un cartel de la estúpida campaña en contra de limitar el tamaño de las bebidas. El artículo de opinión «Big Soda, Good Government and the Nanny State Lie» tiene un resumen muy bueno del problema, incluyendo una foto del cartel que vi.

En resumen, me lo pasé pipa en Nueva York, pero me quedaron muchas cosas por ver. Deseando volver estoy...

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Genial entrada y un viaje muy bien aprovechado, por lo que veo :) P.

pank_akira dijo...

me alegra q te gustara.. a mi también me gusto y es cierto q se queda muchas cosas por ver....

pd: es como ir por mesa y lopez XD

Esteban Manchado dijo...

Gracias, anónimo :-) Intenté aprovechar todo lo que pude, pero aún así cuatro o cinco días es una cantidad de tiempo un poco ridícula para ver Nueva York (en realidad, Manhattan, no te digo ya Nueva York entera).

Akira: jaja. http://www.youtube.com/watch?v=0U97D6A1iv0#t=11s

Por cierto, se me olvidó comentar que la vez que estuve en Brooklyn vi mis primera Google glasses «in the wild» :-D Después vi un par de ellas más en la oficina de Google, pero eso era más de esperar :-P

erGuiri dijo...

Voy a comentar casi un mes después de que escribieses el post :p .. The kid went off (se me fué el baifo)..

Yo también quiero! Quiero ir a NY antes de ir a Japón! Para entrenarme en vuelos de larga distancia.

Qué buenos tus post, dan otro punto de vista al tema, el personal. Nueva York al igual que Londres, es una de esas ciudades "sin límite".. no te puedes aburrir. Si te aburres de Londres te aburres de la vida.. estoy seguro que Nueva York es igual o más!

pank_akira.. mesa y lopez es mejor.. pq te desvías un poco y acabas en guanarteme con las "señoritas" (las que son realmente señoritos) y un poquito más allá tienes las canteras... NY no tiene las canteras, seguro que tiene "señoritas"