20 noviembre, 2010

Viaje a la India I: el viaje

Hace ya un mes que fui a la India (más concretamente Hyderabad) para asistir a la «Google Test Automation Conference», pero todavía no me había dado por escribir. Por suerte había tomado notas durante el viaje, así que podré reconstruir más o menos bien todo lo que viví allí. Como pasaron un montón de cosas, esto va a ser una serie de entradas, de la que ésta es la primera. En ésta sólo voy a describir el viaje en sí, y el resto probablemente describirán cada uno de los días que estuve allí haciendo turismo. La conferencia en sí, si la cubro, seguramente lo haré en mi otro blog (hcoder.org). Por último, tengan en cuenta que ésta fue mi primera vez fuera de Europa: algunas de las cosas que voy a contar puede que sean normales, pero sorprendieron a mis ignorantes ojos europeos ;-)

El viaje en sí fue un coñazo: tres aviones (paradas en Frankfurt y en Dubai), cuatro horas esperando en cada aeropuerto y más de 24h desde que me desperté por la mañana hasta que llegué al hotel y pude dormir. El primer vuelo fue con SAS, y los otros dos con Emirates.

Sin duda, lo mejor del viaje fue volar con Emirates, y en particular viajar Frankfurt-Dubai. Como es un viaje de conexión entre dos aeropuertos importantes, el avión era bastante grande (unas 50 filas y 10 asientos por fila: 3 a cada lado y 4 en el centro) y estaba lleno de comodidades y «lujos», a pesar de ser «sólo» 5 horas de vuelo. Cada asiento tenía una pantalla táctil con un sistema increíble llamado «ICE» (por «Information, Communication and Entertainment») que te podría mantener entretenido un día entero si hiciera falta.

La parte de información tenía, aparte de la típica información de temperatura, altitud, velocidad, posición en el mapa, etc., consejos para sentirse más cómodo en el avión (pequeños ejercicios que podía hacer), y dos cámaras instaladas en las partes delantera y baja del avión, que especialmente al aterrizar ofrecían una vista muy curiosa de lo que estaba pasando.

La parte de comunicación permitía enviar SMS e incluso consultar y enviar correo electrónico, pero eran servicios de pago así que no los probé.

La parte de entretenimiento es increíble: tiene películas, programas de televisión, música e incluso videojuegos (¿?). La variedad de películas era bastante buena, y es a la carta, así que puedes ver cualquier película que tú quieras y empezar a verla (o pausarla) cuando tú quieras. En mi viaje de ida vi un capítulo de IT Crowd («Í'm not a window cleaner!»), «Toy Story 3» y «Prince of Persia». No llegué a probar la música, pero los videojuegos no estaban mal para pasar el rato: el mando a distancia, si lo girabas 90 grados, tenía una distribución de botones relativamente cómoda para jugar, y los juegos eran en su mayoría copias de juegos simplones como Arkanoid, Centipede, Asteroids y algo parecido al juegos de bolos de la Wii, perfectos para pasar el rato en un avión.

Aparte de eso, el servicio en el avión fue espectacular, y la tripulación bastante internacional. Como eran tantos, debido al tamaño del avión, el piloto anunciaba antes de despegar qué idiomas hablaban, para que pudieras pedir a alguien que hablara tu idioma. La comida que sirvieron fue bastante buena (¡!) y podías elegir entre dos o tres platos distintos, aunque desgraciadamente no tenían ningún plato vegetariano. Después de ver cómo era viajar en clase turista, me quedé con la curiosidad de cómo demonios podría ser viajar en primera clase... y por suerte, cuando llegamos a Dubai pasamos por los primeros asientos (al entrar en el avión había dos pasillos, uno para primera clase y otro para el resto, así que no los vi), y entonces lo entendí: el espacio entre asientos y el tipo de asientos era increíble, y las pantallas táctiles no sólo eran enormes, sino que tenían una especie de brazo para que pudieras orientarlas de cualquier manera.

El aeropuerto de Dubai me pareció mucho más «internacional» que los aeropuertos europeos. Había un montón de asiáticos, pero de mucho sitios distintos, y algunos europeos y americanos, pero no tantos. Muchas mujeres llevaban Hijab o Burka, lo cual todavía me parece un poco extraño... pero en general me gustó que la mezcla de gente fuera tan diferente a la de los aeropuertos europeos.

Y hasta aquí mi crónica del viaje, otro día escribo sobre mi primera visita a Hyderabad :-)